El asma y las alergias alimentarias en niños con Dermatitis Atópica

La relación entre la Dermatitis Atópica y otras enfermedades

La marcha atópica es un término médico que hace referencia a la relación que existe entre la Dermatitis Atópica, las alergias alimentarias, la rinitis alérgica y el asma.  La marcha atópica se refiere a una secuencia de acontecimientos que puede desarrollar un niño con dermatitis atópica a lo largo de los años.

Esta secuencia se inicia con la Dermatitis Atópica, que consiste en la aparición de eccema o dermatitis en la piel del niño. Esta dermatitis aparece con más frecuencia los primeros dos años de vida y con frecuencia puede aparecer antes de los 6 meses de edad. Después de la aparición de la Dermatitis Atópica, la secuencia continua y pueden aparecer las alergias alimentarias. La edad de aparición de estas alergias depende del tipo de alimento, por ejemplo: la alergia al huevo y a la leche de vaca aparece alrededor del primer año de vida mientras que las alergias al trigo, la soja o los cacahuetes suelen aparecer en épocas más tardías de la infancia. El siguiente acontecimiento en esta secuencia son las alergias respiratorias (el asma y la rinitis alérgica). La rinitis alérgica puede aparecer desde fases tempranas de la infancia y su incidencia va aumentando hasta la adolescencia, es decir que cuanto mayor se hace el niño más riesgo tiene de desarrollar rinitis alérgica.

Esta explicación viene a decir que los niños con Dermatitis Atópica tienen más riesgo de desarrollar, con los años, alergias alimentarias, rinitis y asma. Sin embargo, es importante remarcar que no todos los niños con Dermatitis Atópica tienen que sufrir la marcha atópica.

¿Qué niños tienen más riesgo de sufrir la marcha atópica?

Existen diferentes trabajos que analizan cuales son los riesgos de que un niño con Dermatitis Atópica desarrolle la marcha atópica y parece, que aquellos niños en los que la Dermatitis Atópica aparece antes (los primeros meses de vida) y en aquellos en que la Dermatitis Atópica es más severa, tienen más riesgos de sufrir alergias alimentarias y aéreas. Un niño con Dermatitis Atópica moderada tiene un 20% de probabilidades de desarrollar asma, mientras que un niño con una Dermatitis Atópica severa tiene un 60% de posibilidades de ser asmático en un futuro. También existe un estudio que examina la relación entre la Dermatitis Atópica y las alergias alimentarias y estima que un niño con Dermatitis Atópica tiene 6 veces más probabilidades de desarrollar una alergia alimentaria que un niño sin Dermatitis Atópica.

¿Qué se puede hacer para evitar la aparición de alergias en un niño con dermatitis atópica?

Los investigadores intentan averiguar cuáles son las causas por las que un niño con Dermatitis Atópica puede llegar a desarrollar alergias y una de sus hipótesis es que, al tener la barrera cutánea alterada, la piel dañada entra en contacto con diferentes alérgenos tanto alimentarios como aéreos que hacen que se desarrolle la alergia. Por este motivo se cree que, si se hidrata mucho la piel del bebé y se trata de forma correcta los brotes de eccema para conseguir que la piel esté lo más sana posible, podría reducirse el riego de la aparición de las alergias.

Como hemos explicado los niños con Dermatitis Atópica tienen más riesgos de desarrollar alergias, pero es importante no confundir el eccema en la piel con una alergia, es decir, cuando un niño hace un brote de dermatitis en la piel, no es porque tenga alergia a algún alimento. Lo que quiere decir es que un niño que tiene brotes de eccema tiene más probabilidades de que un día coma cacahuetes y se le hinche la boca y la cara porque ha hecho una reacción alérgica.

Por este motivo nunca se debe retirar un alimento en un niño con Dermatitis Atópica, a no ser que después de las pruebas necesarias se haya demostrado que existe una alergia a un alimento en concreto.

 

MAT-22806

Dra. Carolina Prat
Médico adjunto de dermatología.
Especialista en dermatología pediátrica.
Hospital Universitari Sant Joan de Déu. Barcelona.

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