La Dermatitis Atópica grave

Existen una gran variedad de tratamientos para la Dermatitis Atópica grave

La Dermatitis Atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel, que afecta a un 25% de los niños y un 5% de los adolescentes, la prevalencia en adultos se ha estimado entre un 1% y 3% de la población. La Dermatitis Atópica es una patología crónica, recurrente y que provoca mucho picor. En la gran mayoría de los casos el brote de dermatitis se logra controlar con medidas generales de cuidado de la piel asociados o no a tratamientos tópicos. Sin embargo, entre un 10% y 18% de las personas que tienen Dermatitis Atópica presentan manifestaciones clínicas más graves, lo que conlleva a una gran afectación en la calidad de vida, y es en este grupo de pacientes en el que es necesario utilizar otros tratamientos como los que revisaremos a continuación.

Dermatitis atópica grave. ¿Cómo definimos la gravedad?

Para clasificar la gravedad de un paciente con Dermatitis Atópica se suelen utilizar escalas que asignan un valor según la localización de las placas de eccema, el tipo de lesión que tenga y el porcentaje de la superficie corporal afecta. En general, nos referimos a “grave” si un paciente tiene más de un 10% de la superficie corporal afectada por placas de eccema, si existe afectación de áreas especiales como la cara, el cuello, los genitales, las palmas o las plantas, o si la enfermedad genera un gran impacto en la calidad de vida.

¿Cómo puedo tratar la Dermatitis Atópica?

Como hemos revisado en otros artículos, lo primero que debemos hacer es cuidar e intentar reparar la integridad de la piel dañada. Esto lo podemos lograr mediante:

–    Baños o duchas con agua templada. Se recomienda el baño a diario ya que el agua ayuda a remover los potenciales desencadenantes como alérgenos e irritantes locales. Además, podría añadir efectos beneficiosos al favorecer la relajación. Los productos de limpieza deberían ser hipoalergénicos, libres de fragancia y con un pH neutro o bajo, actualmente en el mercado están disponibles los productos syndet o “jabón sin jabón”, que respetan la barrera cutánea. Se recomienda no sobrepasar los 10-15 minutos y luego secar la piel con una toalla de algodón, suavemente y sin frotar. Inmediatamente tras el baño, y una vez que la piel esté seca, se pueden aplicar los medicamentos tópicos o las cremas hidratantes.

–    Uso frecuente de cremas hidratantes y emolientes. Es importante utilizarlos a diario y elegir la que mejor se adapte a sus preferencias y necesidades.

–    Identificar y evitar los desencadenantes, sobreinfecciones y temperaturas extremas. Debemos evitar las duchas muy calientes, el uso de calefacción excesiva y la ropa muy abrigada.

–    Evitar el rascado y mantener las uñas cortas.

Pero cuando estas medidas no son suficientes, es necesario consultar con el pediatra, el médico de cabecera o el dermatólogo para iniciar un tratamiento farmacológico.

Uno de los tratamientos que se indican con mayor frecuencia son los corticoides tópicos. Existen distintas potencias y se pautan según la edad del paciente, el área del cuerpo a tratar y durante un tiempo limitado. Se trata de fármacos muy seguros y que permiten controlar y “apagar” el brote si se utilizan adecuadamente. Otro tratamiento tópico son los inhibidores de la calcineurina tópicos, que tienen un efecto similar al de los corticoides tópicos, pero al tener una potencia menor que los primeros, se pueden utilizar durante más tiempo, lo que permite usarlos en áreas de piel más fina como la cara, axilas e ingles o también se pueden utilizar para prevenir la recurrencia de un brote. En cualquier caso, deben seguirse las pautas recomendadas por el médico.

En la mayoría de los casos los tratamientos anteriores serán suficientes, sin embargo, hay personas que requieren otras medidas para controlar el brote de la enfermedad.

Baños con lejía: Si, con lejía. El uso de una pequeña cantidad de lejía diluida en una bañera con agua se recomienda en algunos casos de Dermatitis Atópica moderada a grave, ya que se piensa que reduce la inflamación de la piel al disminuir la presencia del S. aureus, que es una bacteria que puede colonizar la piel de los pacientes con Dermatitis Atópica. Es importante mantener el envase de lejía alejado de los niños y guardarlo inmediatamente tras preparar el baño, para prevenir la ingesta accidental del producto.

Curas con pijamas húmedos: En esta modalidad de tratamiento se utilizan capas de vendajes de algodón o una primera capa de ropa de algodón húmedo, que después se cubre con una segunda capa o pijama seco. Se puede asociar o no al uso de corticoides tópicos.

Además, existen tratamientos farmacológicos para controlar el brote de Dermatitis Atópica grave. Algunos de los tratamientos que se indican con mayor frecuencia son:

Corticoides orales:  es importante respetar la dosis pautada por su médico y si se utilizan por un periodo prolongado no deben suspenderse bruscamente.

Antihistamínicos: pueden ser útiles para aliviar el picor en algunos pacientes. Un antihistamínico con un perfil sedante puede ser útil para utilizarlo por las noches, pero no durante el día si debemos trabajar o estudiar. En los últimos años se han comercializado algunos antihistamínicos que no producen somnolencia, por lo que es importante comentar este punto con su médico para elegir el que se ajuste a sus preferencias.

Fototerapia: El tratamiento con luz ultravioleta a dosis controladas puede ser de utilidad en algunos casos graves de eccema atópico.

Inmunosupresores sistémicos: Existen varias opciones terapéuticas que se utilizan en casos de Dermatitis Atópica crónica grave en pacientes que no responden al tratamiento con agentes tópicos y deben ser monitorizados periódicamente por su médico. Dentro de este tipo de tratamientos, existe un nuevo fármaco de tipo biológico, no comercializado por el momento en España, para adultos con Dermatitis Atópica de moderada a grave y que está en investigación para su posible uso en niños en el futuro.

Como vemos existe una gran variedad de opciones disponibles para el tratamiento de la Dermatitis Atópica. Es importante recordar el cuidado diario de la piel y en caso de requerirlo acudir a su médico para poder indicar el tratamiento que mejor se adapte a sus necesidades.

 

MAT-24171

Dra. Aniza Giacaman
Médico especialista en dermatología
Hospital Universitari Son Espases. Palma de Mallorca

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