La marcha atópica

Los pacientes con Dermatitis Atópica pueden desarrollar otras enfermedades

Como ya se ha comentado en artículos anteriores, la Dermatitis Atópica es una de las enfermedades inflamatorias de la piel más frecuentes. Su frecuencia se ha triplicado en los últimos 30 años, y se estima que se sitúa alrededor del 10-20% de la población en los países desarrollados, siendo un poco inferior en los países en vías de desarrollo.

La mayoría de los casos se inician en el primer año de vida, y suelen resolverse espontáneamente antes de la adolescencia. No obstante, existen casos en los que la enfermedad persiste en la edad adulta.

Es frecuente que los pacientes con Dermatitis Atópica desarrollen también otras enfermedades del espectro alérgico, como por ejemplo asma, alergia a alimentos y rinitis alérgica. Es bien conocido que algunos de estos pacientes desarrollan estas enfermedades de manera secuencial, lo que se conoce como la “marcha atópica”.

La Dermatitis Atópica suele ser la primera manifestación de la marcha. Se cree que las alteraciones que ésta produce en la piel permiten que algunas sustancias con capacidad de inducir alergias penetren y faciliten la aparición de las otras enfermedades.

Se ha demostrado que los pacientes con una Dermatitis Atópica más grave tienen más riesgo de desarrollar las enfermedades de la marcha.

Las alergias alimentarias suelen ser las siguientes en aparecer. Es frecuente que se presenten poco después de la dermatitis, durante el primer año de vida. Los alimentos más habituales a los que se desarrollan alergias son la leche de vaca, el huevo, el trigo, la soja, las nueces, el pescado y los cacahuetes. Generalmente estas alergias se resuelven durante la infancia y, de hecho, en la mayoría de los casos, entre los 7-9 años ya no suelen estar presentes.

En los casos en los que se afectan niños mayores, adolescentes o adultos, las alergias más frecuentes son a los alimentos relacionados con el polen, como por ejemplo la zanahoria, el apio, la manzana y el melocotón.

En la infancia más tardía, entre los 5-6 años se puede desarrollar el tercer componente de la marcha, el asma y posteriormente el cuarto, la rinitis alérgica. Se ha observado que la frecuencia de asma y rinitis aumentan con la edad, en paralelo con una disminución de la dermatitis atópica (figura 1).

Actualmente se está estudiando la posibilidad de evitar el desarrollo de esta marcha mediante acciones a edades muy tempranas en los pacientes en riesgo de desarrollo de Dermatitis Atópica, como por ejemplo el uso de pre- o pro-bióticos u otras intervenciones con otros fármacos. No obstante, ahora mismo no existe ninguna recomendación más allá de usar de manera correcta y abundante cremas hidratantes para evitar los daños en las capas superiores de la piel, e intentar evitar así, la aparición de la Dermatitis Atópica y las otras enfermedades de la marcha.

Figura 1*. Evolución de la marcha atópica con la edad.

*CzarnowickiT, KruegerJG, Guttman-YasskyE. JAllergyClinImmunol2017;139:1723-34.

 

MAT-21259

Dr. Ignasi Figueras
Médico especialista en dermatología
Hospital Universitari de Bellvitge

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