Mi hijo tiene Dermatitis Atópica por la cara y el cuerpo, ¿debo usar la misma crema para todo el cuerpo?

Debemos utilizar los tratamientos de manera correcta y durante el tiempo indicado por nuestro médico

La Dermatitis Atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por brotes de eccema que corresponden a zonas de piel enrojecida y muy pruriginosa . La piel de los pacientes con Dermatitis Atópica tiene una alteración en su estructura lo que facilita que se seque con más facilidad y aparezcan los eccemas, que pueden estar localizados en cualquier parte del cuerpo, pero tienen tendencia a afectar zonas como la cara y el cuero cabelludo en los bebés, y pliegues de los codos y la parte posterior de las rodillas en niños.

¿Qué crema puedo utilizar en las zonas de piel enrojecida? ¿Crema hidratante o corticoides ?

En las áreas de piel enrojecidas debemos utilizar el corticoide tópico que nos haya recetado nuestro médico. Es probable que si buscamos en internet encontremos muchos de los efectos adversos que los corticoides pueden provocar, lo que ha favorecido que exista temor frente a su uso o “corticofobia” y algunos padres se resistan a utilizarlos. Sin embargo, los corticoides son medicamentos muy seguros si se utilizan de la manera correcta y durante el tiempo indicado por un especialista. Ayudan “apagar el fuego” de los eccemas y aliviar los síntomas. Es importante mantener los corticoides durante el tiempo indicado por el médico, aunque la piel tenga un aspecto normal, ya que existe una inflamación bajo el eccema, que no vemos a simple vista, y que puede provocar un nuevo brote si suspendemos el tratamiento precozmente.

Otras opciones de tratamiento son los llamados inhibidores de la calcineurina , que disminuyen la inflamación al igual que los corticoides, pero se utilizan para tratar áreas más delicadas como la cara o como terapia de mantenimiento una vez apagado el brote, para prevenir la aparición de nuevos eccemas.

En general no se recomienda la aplicación de crema hidratante directamente sobre las zonas de eccema ya que pueden producir un aumento de las molestias y sensación de picor, aunque en los últimos años se han comercializado algunas cremas que además de hidratar contienen sustancias antiinflamatorias y permiten ser aplicadas directamente sobre la piel con eccemas e incluso combinar su efecto con el del corticoide.

Ahora que no tengo eccema… ¿cómo evito que vuelva a aparecer?

Es fundamental cuidar la piel a diario con productos de higiene y emolientes especialmente formulados para personas con pieles sensibles, ya que favorecen la protección y reparación de la piel, reducen el picor y alargan el periodo de aparición del siguiente brote.

En el mercado existen muchos productos de diferentes texturas y precios, por lo que debemos elegir el que se adapte mejor a nuestras necesidades y bolsillos. Los ingredientes más utilizados en la elaboración de estos productos son la vaselina y parafina, hidratantes como la glicerina y aceites emolientes vegetales, formulados a un pH inferior a 5. Se recomienda evitar en niños pequeños los productos que contengan urea y propilenglicol.

Voy a la farmacia… ¿Qué emoliente tengo que elegir?

Depende del nivel de sequedad de la piel y de otros factores como las preferencias personales o el clima de la ciudad en que vivimos.

Existen distintas formas de presentación de los emolientes. En primer lugar, están los ungüentos que tienen una textura más densa y grasa, y poseen un alto poder emoliente, pero suelen reservarse para áreas de piel pequeñas por ser menos cosméticos que el resto de los productos. También están los bálsamos y cremas que se usan en piel muy seca, las emulsiones que tienen una textura más ligera lo que las hace más fáciles de utilizar en la cara, y las lociones que tienen una textura más ligera, pero se reservan para pieles menos secas.

¿Me compro un jabón especial para la ducha o basta con mi jabón de manos?

Actualmente disponemos de los llamados jabones SYNDET  o jabones sin jabón que permiten mantener la hidratación de la piel durante el baño sin resecarla.

¿Cómo y cuándo debo usar las cremas hidratantes?

Se recomienda utilizarlas por lo menos una vez al día y después de la ducha. Es recomendable calentar la crema entre las manos limpias y luego aplicarla dando suaves masajes en el cuerpo sin frotar.

En resumen, lo primero es aprender a reconocer el brote de Dermatitis Atópica. Perder el miedo al uso de corticoides y utilizarlos durante el tiempo adecuado en los eccemas o áreas de piel enrojecidas. Tener hábitos de cuidados de la piel que incluyan el uso de emolientes a diario. Además, es fundamental una buena comunicación con el médico para poder resolver las dudas e inquietudes que puedan surgir durante el tratamiento.

Referencias:

www.fondation-dermatite-atopique.org

 

MAT-21923

Dra. Aniza Giacaman
Médico especialista en dermatología.
Hospital Universitari Son Espases. Palma de Mallorca.

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